Flacidez corporal
La flacidez corporal es la consecuencia de la pérdida del tono y la elasticidad de la piel. Se debe a cambios fisiológicos que afectan a la estructura de la dermis, la capa intermedia de la piel. La flacidez corporal aparece cuando la piel pierde su aspecto turgente y liso.
La principal causa de la flacidez corporal es la reducción del número y vitalidad de fibroblastos. El fibroblasto es la célula responsable de producir colágeno y elastina, proteínas clave para la firmeza de la piel. El colágeno cutáneo disminuye aproximadamente un 1% al año a partir de los 25 años y sus consecuencias comienzan a ser visibles hacia los 40.
Por lo general comienza a manifestarse a partir de los 40 años en las siguientes zonas, por este orden cronológico:
- Cara interna de brazos
- Cara interna de muslos
- Abdomen
- Cintura y porción baja de la espalda
- Escote
- Manos y Antebrazos
Terapias y técnicas de tratamiento
Radiofrecuencia/Método Indiba
Es el tratamiento de referencia para la flacidez. Se trata de una tecnología reconocida en Medicina desde hace más de 70 años que tiene como objetivo el calentamiento de los tejidos para estimular la génesis de colágeno y elastina.
La radiofrecuencia es un tipo de onda electromagnética que al incidir sobre los tejidos provoca oscilaciones muy rápidas en los campos electromagnéticos, lo que se traduce en un aumento de la temperatura de los tejidos. Este efecto térmico produce, por un lado, moléculas Beat Shock Proteínas o proteínas de choque térmico, que son responsables de la síntesis de colágeno. Y, por otro lado, estimula la producción de elastina.
Hilos tensores
Los hilos tensores son hilos de polidioxanona (PDO), una sustancia biocompatible y reabsorbible que se utiliza desde hace más de una década en la sutura cardíaca.
Una vez implantados en la dermis, los hilos tensores producen dos efectos:
- Estiramiento de la piel de la zona tratada. El anclaje del hilo tensor provoca este efecto mecánico de tensión.
- Fibrosis tensora. El hilo implantado produce una fibrosis en los tejidos de alrededor que estimulan la producción de colágeno y elastina.
La implantación de los hilos se realiza de forma ambulatoria sin anestesia, mediante agujas muy finas, en un procedimiento de entre 30 y 60 minutos de duración. Tras la implantación de los hilos mágicos, el paciente puede retomar su actividad normal. Sólo se recomienda no aplicar masajes ni presión en la zona tratada.
Los hilos de polidioxanona mejoran la flacidez y el tono de la piel. Los resultados finales pueden observarse a partir del segundo o tercer mes desde la implantación de los hilos mágicos, cuando las fibras de colágeno y elastina que han sido estimuladas comienzan a actuar.
Estos hilos son compatibles con la radiofrecuencia, la infiltración de silicio orgánico.
Ácido poliláctico
El ácido poliláctico es un implante biocompatible y reabsorbible que se infiltra a nivel subcutáneo para estimular la producción de colágeno.
Los tejidos reaccionan a la infiltración del ácido poliláctico mediante una fibrosis que, por una parte, aumenta la densidad del tejido conjuntivo y, por otra, estimula los fibroblastos o células responsables de producir colágeno y elastina.
Los resultados inmediatos consisten en una corrección de la flacidez por el efecto relleno del ácido poliláctico. Y a largo plazo, el estímulo de la síntesis de fibras colágenas y elásticas mejora la firmeza y densidad de la piel.
En función del grado de flacidez que presenta el paciente, pueden ser necesarias entre 2 y 3 sesiones.
La infiltración de ácido poliláctico es compatible con la radiofrecuencia y nuestros médicos recomiendan aplicar una media de 3 sesiones para potenciar la estimulación del colágeno y la elastina.
Infiltraciones de silicio orgánico
El silicio orgánico es un puente entre dos de las sustancias que componen el tejido conjuntivo, los glicosaminoglicanos y los poliurónicos. Además, favorece el mantenimiento de la matrix extracelular de ácido hialurónico y de las fibras de colágeno, por lo que es un elemento importante contra la flacidez.
La infiltración del silicio orgánico se realiza con la técnica de la mesoterapia corporal, mediante finas agujas en un procedimiento que suele ser muy bien tolerado por los pacientes.
Se recomendar 12 sesiones de infiltración de silicio orgánico, cuya combinación con la radiofrecuencia obtienen resultados muy satisfactorios.
