Acné
El acné es el trastorno de la piel más frecuente en los adolescentes y jóvenes, pudiendo tener efectos negativos sobre su imagen corporal y su autoestima. Entre un 10 y un 20% de las personas con acné pueden seguir teniendo lesiones cutáneas en la edad adulta.
Las lesiones son muy variadas, éstas van desde espinillas, granos, quistes, comedones hasta abscesos y cicatrices. Por eso es tan importante tener la posibilidad de acceder a un tratamiento de acné que mejore o elimine estas lesiones cuando se producen.
El acné afecta a hombres y mujeres de todas las edades.
En la Clínica Dra. Rosa Bonal contamos con las mejores opciones de tratamiento de acné en Salamanca donde la valoración inicial será la que determine el tipo de tratamiento que cada paciente necesita.
Definición
El acné es una inflamación crónica de la unidad pilo sebácea que produce porque los poros de la piel se obstruyen con células muertas y con grasa (la retención de sebo) dando lugar a los comedones. Esto facilita la colonización (infección) por bacterias (Propionibacterium acnes), lo que da lugar a una zona de y enrojecimiento e inflamación con pápulas, pústulas, abscesos.
En general, el acné comienza durante la pubertad debido a que los cambios hormonales hacen que la piel sea más grasa y predomina en cara y tórax, aunque en algunos casos también afecta a espalda
Los factores que pueden favorecer su aparición son:
- Algunas medicinas, como los corticoides, el litio, los anticonceptivos orales y la fenitoína.
- La aplicación local de algunas cremas cosméticas.
- Algunas enfermedades, como el síndrome de ovario poliquístico.
- El estrés.
- No existen pruebas que lo relacionen con el chocolate, los caramelos o los alimentos fritos.
Las primeras lesiones del acné son los comedones o espinillas. Los comedones pueden ser negros (abiertos) o blancos (cerrados). Estas lesiones suelen aparecer en la nariz, el mentón y el centro de la frente. Las espinillas blancas se inflaman con mayor frecuencia que las negras. Los quistes más grandes son obstrucciones más profundas y se suelen encontrar en las mejillas, alrededor de la nariz y en la espalda.
Cuando existe inflamación sobreañadida suele haber lesiones más grandes, con pus en su interior (pústulas), incluso nódulos, u abscesos, que pueden llegar a producir cicatrices.
El acné es un diagnóstico clínico, no precisa de ninguna prueba especial.
Existe una mayor tendencia a que los hijos de padres con acné desarrollen también acné y no es una enfermedad contagiosa.
El tratamiento del acné está enfocado a eliminar los comedones, combatir la producción aumentada de grasa, reducir la colonización por el Propionibacterium acnes y reducir la inflamación. En general la elección del tratamiento depende de si predominan los comedones o si predominan las lesiones inflamatorias. No existe ningún tratamiento que le vaya bien a todo el mundo, por lo que suele ser necesario probar varios hasta encontrar el que mejor funciona en cada persona.
Cuando el acné es leve
se pueden utilizar algunos productos que no requieren una receta médica, generalmente tratamientos locales. Suele ser más efectivo utilizar más de un solo producto. En el acné leve se recomienda:
- Mantener limpia la piel de la cara lavándola con un jabón neutro 2 veces al día.
- Evitar explotar los comedones o frotarse vigorosamente las lesiones.
- Utilizar medicamentos que eviten la formación de comedones y lesiones inflamatorias:
Retionoides tópicos:
Se trata de cremas que poseen vitamina A en su composición, lo que reduce la formación de queratina y de grasa. Además, son antiinflamatorias y antibacterianas, evitando la obstrucción de los poros. No deben usarse en mujeres embarazadas.
Peróxido de Benzoilo:
Elimina las bacterias y ayuda a no obstruir los poros.
Ácido Salicílico:
Produce un gran efecto comedolitico, antiinflamatorio y controla la secreción sebácea.
Antibióticos tópicos (administrados en forma de cremas) como ácido azelaico, eritromicina o clindamicina. Actúan eliminando las bacterias y reduciendo la inflamación. Suelen ser utilizados cuando existen lesiones inflamatorias.
Cuando el acné es más grave
Con importantes signos inflamatorios o cuando no responde adecuadamente al tratamiento tópico después de unos meses, debe valorarse la utilización de tratamientos sistémicos (por boca):
- Antibióticos orales. Su mecanismo de acción es el mismo que el de los tópicos, pero son más fuertes y tienen más efectos adversos. Además de acción antibiótica tienen acción anti-inflamatoria. Los antibióticos orales se deben combinar con un retinoide tópico para tratar las lesiones quísticas más profundas.
- Anticonceptivos orales. Algunos casos de acné están relacionados con las hormonas. Por esta razón los anticonceptivos funcionan en algunas mujeres seleccionadas.
- Isotretinoína (vitamina A) oral. Se utiliza en los casos de acné grave o recalcitrante. Es muy eficaz, pero puede producir efectos secundarios importantes como teratogenicidad (capacidad de provocar malformaciones en el feto durante el embarazo), hepatotoxicidad (daño en el hígado), hiperlipidemia (aumento de lípidos en la sangre) y pancitopenia (disminución simultánea de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas en la sangre). Requiere una cuidadosa selección de los pacientes, consejo previo al tratamiento y análisis de sangre frecuentes. Debido a que puede producir alteraciones fetales no debe usarse inmediatamente antes ni durante el embarazo. Suele administrarse a diario durante 5 meses.
- Si el acné mejora suelen utilizarse como tratamiento de mantenimiento las cremas de isotretinoína asociadas o no a peróxido de benzoilo.
- Las cicatrices causadas por el acné pueden tratarse con láser CO2.
En general, el acné dura entre 3 y 5 años, aunque algunas personas lo pueden padecer durante 15 a 20 años. Solo el tratamiento precoz con isotretinoína oral puede cambiar la evolución natural del acné.
El acné puede reducirse si se cumplen los siguientes consejos:
- Evitar los cosméticos a base de aceites, porque aumentan el contenido graso de la piel y empeoran el acné.
- Mantener limpia la piel de la cara lavándola con un jabón neutro 2 veces al día. La cara se debe lavar con agua tibia y jabón neutro de forma suave, sin restregar la piel.
- Utilizar una crema hidratante, a ser posible las etiquetadas como “no comedogénicas”.
- Mantener el pelo limpio, sobre todo si el pelo es muy graso, y retirado de la cara. No se deben utilizar aceites para el pelo.
Tratamiento láser para el acné: objetivos y opciones disponibles
Los objetivos de los tratamientos láser para el acné son:
- Eliminar o reducir lo más posible las cicatrices, marcas y manchas que quedan en la piel como consecuencia del mismo.
- Disminuir la severidad y la duración del cuadro clínico del acné.
- Controlar posibles recaídas.
- Prevenir la aparición de nuevas cicatrices.
Tipos de láser para tratar el acné y eliminar sus cicatrices
En nuestro centro, utilizamos IPL y láser de CO2 fraccionado por separado o combinados. Nuestros especialistas médico-estéticos aconsejan a cada paciente de forma personalizada el tratamiento más adecuado para combatir el acné y sus consecuencias.
Luz Pulsada o IPL: La Luz Pulsada Intensa (IPL) es una luz de alta intensidad que al entrar en la piel es absorbida por nuestros pigmentos naturales y se convierte en calor.
Es de gran utilidad para tratar las marcas rojas de acné, en las cuáles se produce una vascularización excesiva y anormal de la cicatriz que le da el color. La hemoglobina de la sangre absorbe la luz del láser y provoca que los vasos sanguíneos se coagulen y se cierren. De esta manera, el color rojo de las cicatrices se atenúa y suele quedar casi del mismo color que el resto de la piel. Además, disminuye su tamaño.
El IPL también neutraliza la formación del acné, destruye la bacteria implicada en el origen del cuadro infeccioso.
Láser CO2 fraccionado: Al aplicarse en la piel producen una regeneración natural sin lesiones y reduciendo los efectos secundarios. En una o varias sesiones se puede hacer un tratamiento estimulante del colágeno con CO2, que es altamente efectivo a la hora de tratar cicatrices y marcas que han quedado en la piel por el acné. Se aplica cuando este no está activo.
Otro láser: laser Q/ Switched genera un importante beneficio en el proceso inflamatorio de la piel con acné, aplicando la longitud de onda 1064, porque también contribuye a destruir la bacteria implicada.
Peeling químico
Peeling químico: con ácido glicólico o salicílico o combinados, obteniendo muy buenos resultados para todo tipo de acné por el efecto antiinflamatorio, antiinfeccioso, comedolítico y regulador de seborrea que son los principales causantes de la mayoría de síntomas del acné
Tratamiento farmacológico
El tratamiento del acné está enfocado a eliminar los comedones, combatir la producción aumentada de grasa, reducir la colonización por el Propionibacterium acnes y reducir la inflamación. En general la elección del tratamiento depende de si predominan los comedones o si predominan las lesiones inflamatorias. No existe ningún tratamiento que le vaya bien a todo el mundo, por lo que suele ser necesario probar varios hasta encontrar el que mejor funciona en cada persona.
- Cuando el acné es leve, se pueden utilizar algunos productos que no requieren una receta médica, generalmente tratamientos locales. Suele ser más efectivo utilizar más de un solo producto. En el acné leve se recomienda:
- Mantener limpia la piel de la cara lavándola con un jabón neutro 2 veces al día.
- Evitar explotar los comedones o frotarse vigorosamente las lesiones.
- Utilizar medicamentos que eviten la formación de comedones:
Retinoides tópicos
Se trata de cremas que poseen vitamina A en su composición, lo que reduce la formación de queratina y de grasa. Además, son antiinflamatorias y antibacterianas, evitando la obstrucción de los poros. No deben usarse en mujeres embarazadas.
Peróxido de benzoilo.
Elimina las bacterias y ayuda a no obstruir los poros.
Acido salicílico
- Antibióticos tópicos (administrados en forma de cremas) como ácido azelaico, eritromicina o clindamicina. Actúan eliminando las bacterias y reduciendo la inflamación. Suelen ser utilizados cuando existen lesiones inflamatorias.
- Cuando el acné es más grave, con importantes signos inflamatorios o cuando no responde adecuadamente al tratamiento tópico después de unos meses, debe valorarse la utilización de tratamientos sistémicos (por boca):
- Antibióticos orales. Su mecanismo de acción es el mismo que el de los tópicos, pero son más fuertes y tienen más efectos adversos. Además de acción antibiótica tienen acción anti-inflamatoria. Los antibióticos orales se deben combinar con un retinoide tópico para tratar las lesiones quísticas más profundas.
- Anticonceptivos orales. Algunos casos de acné están relacionados con las hormonas. Por esta razón los anticonceptivos funcionan en algunas mujeres seleccionadas.
- Isotretinoína (vitamina A) oral. Se utiliza en los casos de acné grave o recalcitrante. Es muy eficaz, pero puede producir efectos secundarios importantes como teratogenicidad (capacidad de provocar malformaciones en el feto durante el embarazo), hepatotoxicidad (daño en el hígado), hiperlipidemia (aumento de lípidos en la sangre) y pancitopenia (disminución simultánea de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas en la sangre). Requiere una cuidadosa selección de los pacientes, consejo previo al tratamiento y análisis de sangre frecuentes. Debido a que puede producir alteraciones fetales no debe usarse inmediatamente antes ni durante el embarazo. Suele administrarse a diario durante 5 meses.
- Si el acné mejora suelen utilizarse como tratamiento de mantenimiento las cremas de isotretinoína asociadas o no a peróxido de benzoilo.
- Las cicatrices causadas por el acné pueden tratarse con láser CO2.
En general, el acné dura entre 3 y 5 años, aunque algunas personas lo pueden padecer durante 15 a 20 años. Solo el tratamiento precoz con isotretinoína oral puede cambiar la evolución natural del acné.
